Dave: ¿Pedimos la cuenta?
Johny: Dale, pero hoy te invito yo.
Dave: Genial porque ando sin un mango. Todavía no cobré y seguro que vuelvo a casa y tengo a dos sicarios esperándome.
Johny: No te hagas drama, me pagaron un freelo que hice.
Dave: ¿Buena guita?
Johny: Unos $450
Dave: Uf, ayuda eso.
Johny: Totalmente, pero además en este tiempo he estado perfeccionando técnicas de ahorro, para convertirme en una verdadera rata de alcantarilla.
Dave: Ajá ¿Técnicas como cuáles?
Johny: Te cuento, tomá nota pichón. Primero, economizar en comida. Ahora me llevo el morfi desde casa y me ahorro el gasto del almuerzo. Para la hora de la merienda, llevo un alfiler de máquina de coser industrial. Con ésta me provoco dolor clavándomela en un pezón. Entonces, tengo la mente ocupada en la sangre y en no mancharme la ropa, haciéndome olvidar por completo de que tenía hambre.
Dave: Repulsivo.
Johny: También trato de economizar en el transporte. Hay días que me levanto con ánimo y me voy caminando al laburo.
Dave: Pero si vivís en la relomada del ojete.
Johny: Ya lo sé, igual me la banco. Como mucho llegaré un poco enchivado y con todo el queso en la punta.
Dave: Nada como un buen test de Cooper antes de ir a laburar.
Johny: Reíte, pero este mes llevo ahorrado $200 con mis nuevas técnicas.
Dave: ¿Esas técnicas incluyen hacerse más pelotudo? Porque está dando resultado amigo.
Johny: Escuchate ésta: con mi novia hemos descubierto la forma de economizar en las salidas. Le damos $5 a mi cuñado para que se vaya al cyber, mientras tanto nosotros hacemos pelear los pupos y nos ahorramos la guita del telo.
Dave: Ingenioso, lo admito.
Johny: También se ahorra haciendo salidas gasoleras. Salís con los pibes y hacés la clásica de “Oh, me olvidé la billetera”. Así generás una lástima colectiva en el grupo, que los corroe por dentro y los obliga a mantenerte como putita toda la noche. También funciona chamuyarse minitas y jetearle todo el escabio a cambio de hacerles escuchar las pelotudeces clásicas que a ellas tanto les gusta.
Dave: Estoy anotando.
Johny: Así es amigo. Somos diseñadores, programadores y sin embargo cobramos como empleados de comercio. Es lo mismo hacer un sitio en .NET o hacer un layout de una web, que vender medias futboleras en un local de la San Martín. Pensalo, vender panchos electrónicos se puede comparar con hacer newsletters o spam.
Dave: Es cierto, qué dura es la realidad, cuando te toca tan de cerca y casi que te puertea.
Johny: A pesar de todo amigo, yo voy más allá. Apuesto a un status social más alto, ese que no me da el cuero para bancar. Voy a sacar la Tarjeta Naranja y me voy a abrir una caja de ahorros en el Santander.
Dave: JÁAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, que culiá….
Johny: Posta, voy a endeudarme hasta el anillo de cuero. Total, soy monotributista y no tengo nada a mi nombre ¿Qué me pueden sacar?
Dave: ¿Quienes, los sicarios o el banco?
Johny: El banco. No puede sacarme nada. No tengo nada legalmente registrado.
Dave: De última te embargan el sueldo, pero con porcentajes tan pequeños que da risa.
Johny: Así es, voy a formar parte de toda esa gente, de esos estafadores, embaucadores, los que se endeudan en los burros, voy a ser del Club del Seven
Dave: Bienvenido, y acordate que cuando te llaman de la empresa de celular por una supuesta deuda de unos $300, no es joda.
Johny: ¡Al carajo con todo! Vos viste a esos tipos en BMW por la calle ¿Vos creés que se lo compraron metiendo guita en una caja de ahorro? No, estafando bancos se lo compraron. No me jodas, no me pueden sacar nada. O sí… ¡que me saquen el calzón y me la chupen!
Dave: ¡Bien dicho!
Johny: Claro boludo, sacamos unos préstamos en algunos bancos y la invertimos directamente en droga. Compramos unos cuantos fasos y merluza. Duplicamos lo invertido y lo demás va directo al bolsillo. De esa manera hacerse millonario es juego de niños.
Dave: Los Ocean’s Eleven son un queso al lado tuyo ¿eh?
Johny: We are out of cash, man. Un hombre desesperado, hace cosas desesperadas.
Dave: A eso lo entiendo perfectamente. Lo que no entiendo es por qué luego de comer una pizza, te seguís clavando esa alfiler en el pezón.
Johny: Oh…errr…son las consecuencias del sacrificio hermano.
Dave: Salí de acá, puto cochino.